lunes, 27 de enero de 2014

La Alhambra: el punto más alto del arte nazarí



La dinastía nazarí fue fundada por al-Ahmar ibn Nasr en 1232, y su reino abarcaba la región de Granada, Almería y Málaga. La ciudad de Granada se constituyó en una gran metrópoli, acogiendo suntuosos palacios, mezquitas y baños públicos.
El arte nazarí o granadino constituye la etapa final del arte hispano musulmán. Continúa las tradiciones del arte islámico de la Península Ibérica, enriquecido con la herencia del arte almohade y con algunos aportes de Oriente. Se caracterizó por una ornamentación densa y una integración armónica de la arquitectura con el paisaje, a través de jardines y sobre todo con la utilización del agua mediante fuentes, acequias y canales.
Es un arte de fuerte componente palaciego ya que se realiza por encargo del sultán para exaltar su poder, religioso y político.
La arquitectura nazarí es de materiales pobres pero de rica decoración. Su máximo exponente lo encontramos en la Alhambra, conjunto monumental que se distribuye en tres áreas: la alcazaba militar, los palacios reales y una ciudad palatina, muy deficientemente conservada, con calles estrechas, que contaba con baños públicos, mezquitas y cementerios.
Son construcciones de sobrios exteriores y profusa decoración interior. Emplean materiales pobres como el ladrillo y la mampostería, pero generan importantes efectos ornamentales a partir de bóvedas con mocárabes, arcos peraltados y mixtilíneos, columnas con capiteles muy trabajados.


La Alhambra
La Alhambra es una ciudad palatina fortificada cuya construcción no se debe a un momento concreto del reinado nazarí, sino que se fue ampliando y reformando a lo largo de este período.
Se ubica en la cima de la colina Sabika y debe su nombre al color rojizo de sus materiales (Qala al-Amra). El primer sultán nazarí, Muhámmad I (1232-1273), dispuso el emplazamiento de un recinto amurallado con torreones, situando la alcazaba con un patio de armas para la guarnición, en el ángulo más alto y saliente de la colina, disponiendo su residencia en la Torre del Homenaje.
Su heredero, Muhámmad II (1273-1302), construyó el Generalife, una huerta agropecuaria en la ladera del cerro contiguo, donde el agua, que fluye por fuentes y acequias, se convierte en el elemento central, aportando un entorno que algunos escritores árabes comparan con el jardín paradisíaco de Alá. Arquitectónicamente se reduce a patios y pabellones de construcción sencilla que encierran los jardines, estos constituyen los espacios más atractivos del lugar.

                                             Patio de la Acequia en el Generalife.


Muhámmad III (1303-1309) edificó el Palacio del Partal y la Torre de las Damas, anexa al anterior, así como la mezquita real. Este palacio es un pabellón cubierto con una cúpula, la torre y una gran alberca. El pórtico de acceso tiene arcos decorados, techos planos de madera labrada y decorada, y en el interior destacan los zócalos alicatados y las yeserías.
Pero las construcciones más esplendorosas de la Alhambra pertenecen a los gobiernos de Yusuf I (1333-1354) y su hijo Muhámmad V (1354-1391). El primero reconstruye puertas y torres de la muralla otorgándoles gran majestuosidad, y construye la torre de Comares, concebida como residencia del sultán, sede oficial del trono y salón de embajadores. De aspecto militar en el exterior, su interior es palaciego, con zócalo de alicatados, paños de yeserías y techos de madera. Actualmente la torre forma parte del conjunto monumental Palacio de Comares, surgido de la gran reforma realizada por su sucesor. Con éste, el palacio se ordena en torno a dos patios, el llamado Cuarto Dorado que comunica con el mexuar (sala del consejo de visires) y da paso al otro patio, el de la Alberca o de los Arrayanes, que posee forma rectangular, con pórticos en los lados menores, de arcos de medio punto ligeramente apuntados y decorados. Asociado a este palacio está el Baño Real.
            Patio de la Alberca o de los Arrayanes.

Es también Muhámmad V quien realiza el Patio de los Leones, que posee en sus cuatro lados pórticos o galerías a base de arquerías sobre columnas de mármol ricamente trabajadas. Alrededor del patio se despliegan las estancias palaciegas conocidas como Sala de los Abencerrajes, Sala de las Dos Hermanas, Sala de los Mocárabes y Sala de los Reyes, cada una de ellas destinada a fines tales como realización de banquetes y fiestas durante el verano una, durante el invierno otra, mexuar, alcobas, harén.

          Cúpula de mocárabes de la Sala de los Abencerrajes.

        Patio de los Leones

Arquería y columnas de uno de los pórticos del Patio de los Leones. 

El agua y el jardín en la Alhambra
El arte musulmán se distinguió no sólo por su decoración exuberante, también lo hizo por sus jardines, rodeando y dando sentido a la arquitectura. Y dentro de estos jardines, junto a las flores, los árboles frutales y las palmeras que dan sombra, el agua terminaba por crear el efecto de oasis tan caro a los musulmanes desde que en el Corán el Paraíso era descrito como jardines en los que el agua  corre por lo bajo. El jardín tuvo entonces ese componente simbólico no sólo para los árabes, sino también para persas y judíos, todos ellos pueblos del desierto.
En el mundo islámico el agua fue un complemento de la arquitectura, ya fuera reposada en el estanque, reflejándola, o en movimiento, ofreciendo iridiscencias, sonidos, efectos de luz y sombra que acentuaban su fragilidad, como obra humana que era.
El agua era recogida en grandes aljibes, cubiertos o al aire libre, y luego era distribuida por gravedad generando estanques de aguas quietas o surtidores de continuo movimiento.
La función de los estanques de aguas quietas ubicados delante de los edificios, es constructiva y también religiosa. Constructiva porque colabora con la magnificencia del edificio al reflejarlo 
Religiosa porque esa imagen, que se destruirá con la simple caída de una hoja, prueba la fragilidad de la creación humana y reafirma que sólo Alá permanece.
El agua dejada en movimiento, como la de la Fuente de los Leones de la Alhambra, que mueve todo un mecanismo que la transporta a los pórticos y de allí a las habitaciones altas, provoca un rumor musical y un microclima que refresca los interiores y los humedece.


Generalife. Escalera del Agua. Esta escalera conecta uno de los jardines con la zona más elevada de la colina, donde se ubicaba un oratorio y hoy están los jardines altos del palacio. La escalera, interrumpida por varios descansillos de planta circular presididos por fuentes bajas, tiene como pasamanos dos canales por donde corre el agua de la acequia real, acelerándose para detener su ritmo en pequeñas pozas circulares. Otra canalización, subterránea, alimenta las fuentes bajas de los rellanos. Es así que quien por allí circula se ve inmerso en un torrente, bajo una bóveda de laureles, envuelto por el sonido y la frescura del agua.

A CONTINUACIÓN LES DEJO UNA SECUENCIA DE FOTOS TOMADAS EN UNA RECIENTE VISITA A LA ALHAMBRA






4 comentarios:

  1. Que buen blog. Gracias Mónica por toda la información que nos brindas, la cual sigo utilizando aún terminado el liceo. Excelentes materiales :)

    Un consejo, algunas fotos se pasan del límite y se yuxtaponen con las entradas, perjudicando la lectura y claridad estética.
    Suerte y éxitos para este nuevo año.

    Thiago Fernández

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  2. Hola Thiago, qué gusto saludarte y ver que sigues interesado por la historia del arte! Gracias por el consejo, lo tendré en cuenta. Abrazo

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  3. Me encantó ese lugar, me encantaría poder conocerlo !!!!!!

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  4. hello everybody..... you must read this book ! here you can download O Negocio do Palacio Paradisiaco, a most authentic and renowned Islamic Book.
    http://www.dislamicbooks.com/2015/12/download-o-negocio-do-palacio.html
    The book is also available in English, Urdu and other languages.

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