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domingo, 8 de junio de 2014

Pablo Bruera: Sombras

En la sala “Carlos Federico Sáez” del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (Rincón esq. Juan Carlos Gómez) se está desarrollando una muestra de obras de Pablo Bruera: “Sombras”, consistente en un conjunto de esculturas, grabados y fotografías. La misma puede visitarse de lunes a viernes de 9 a 18 hrs. y se extenderá hasta fines de junio.
Pablo Bruera es un artista plástico uruguayo nacido en Montevideo en 1972 y que en la actualidad reside en Barcelona. “Sombras” propone precisamente el juego de la escultura con su sombra, de ahí que una de las premisas de la exposición, dirigida al visitante, es: “PUEDE TOCAR”, ya que a partir de la acción del espectador, la obra ofrece diversos estímulos visuales, involucrándolo con el objeto. Es así que su propuesta se adscribe a la tradición de esculturas móviles e interactivas.





Extraigo a continuación,  del texto curaturial de María Yuguero una descripción de las esculturas, que, desde mi mirada, son la parte sustantiva y atrapante de la muestra: “Sin duda el comportamiento del volumen en el espacio es la sustancia con que Bruera define prioridades desdobladas en lo táctil y lo visual, dando paso al escultor o al gráfico, otrora actividades indisociables según parámetros de los que la historia del arte es testimonio. La obra tridimensional incluye a la luz como parte indeclinable de su ser extendido, trátese de figuración o de abstracción, puesto que su incidencia determinará énfasis, oquedades, turgencias, brillos, opacidades, moldeando drástica o suavemente toda forma, factor que el artista valora a partir de la concepción de sus piezas en función de su intencionalidad. Su serie de esculturas en planchas de acero torneado no sólo juegan con la luz generando sombras como su opuesto indeclinable, integradas al cuerpo de la materia en continuidad sobre el soporte o proyectadas sobre una superficie vertical, apéndice de la obra madre con un comportamiento independiente y una genética de familiaridad estilizada.” Y luego, refiriéndose a las fotografías y los grabados, el texto de Yuguero afirma: “Como visiones congeladas de las mismas cintas veleidosas, sus fotografías son instantáneas de los volúmenes, su representación gráfica bidimensional, en tanto los grabados se presentan con autonomía formal y significante propia”.
Además de para acompañar esta muestra, Bruera está presente por estos días en Montevideo ya que resultó premiado en la Tercer Edición del Concurso de Esculturas del World Trade Center (Premio Adquisición Galería Latina, Obra Fruta Espacial), así que estaremos atentos a su instalación para visitarla.
Página web del artista: http://www.pablobruera.com/ 


Y por último, para ver una obra de mayor formato que las presentadas en la sala Sáez, les dejo los siguientes videos en que podrán disfrutar, en el primero al artista explicándonos algunos de sus postulados estéticos y mostrándonos una obra de gran formato prevista para un espacio público, y en el segundo la obra ubicada en Rambla Catalunya (Barcelona) y a los transeúntes interactuando con la escultura.



domingo, 17 de marzo de 2013

Wifredo Díaz Valdéz, el arte de la desestructuración


Wifredo Díaz Valdéz es un escultor uruguayo nacido en 1932 y formado en el oficio de la carpintería. La pasada edición del Salón Nacional de Artes Visuales homenajeó su obra y su trayectoria llevando su nombre. Es también Díaz Valdéz el artista seleccionado por la Comisión Nacional de Artes Visuales para representar a Uruguay en la 55ª Bienal de Venecia, a realizarse a partir de junio de este año.

 
Su trabajo escultórico, iniciado en los años 60, recurre a la madera como material central de sus composiciones. En una primera etapa, experimentó su tallado, creando objetos artísticos de fuerte valor plástico y poético. Más adelante, el artista incursionó en lo que constituye hoy el factor distintivo de sus creaciones: desarmar objetos de uso cotidiano para volverlos a armar, transformados, creando así singulares esculturas. Objetos como una rueda de carro, una ventana, un violín o una guitarra, una silla, etc., se des construyen  para construir objetos nuevos que invitan a reflexionar sobre lo que esconden las formas y la materia, el desgaste que provoca el paso del tiempo, las alegorías que revelan las metamorfosis.


Bochas. 1991. Colección Daros Latinoamérica.

En la des construcción y la posterior construcción el artista va a los orígenes, al centro, al alma de piezas que en muchos casos representan el devenir humano, el tiempo. Y también nos revela los contrastes entre corteza exterior y centro, entre la intervención del artista y lo que no se alteró. Y estos contrastes hacen a la obra, tanto desde lo formal como desde lo simbólico.


Rueda. 1988. Colección Daros Latinoamérica



La desestructuración de los objetos se logra a través de cortes sucesivos, y su posterior articulación se realiza utilizando clavijas, bisagras, pequeñas puertas, puentes y túneles que permiten descubrir el interior más recóndito de la madera.


                            Objeto Nº 8 de taller. 1984. Museo Nacional de Artes Visuales

Su destreza como carpintero colabora en la tarea creativa que realiza con la madera. Es desde este oficio que llegó al arte. Nacido en Treinta y Tres, se formó en un taller de carpintería, en estrecha vinculación con las tareas del campo. De la carpintería rústica pasa luego a los trabajos de obra (puertas, ventanas y marcos para la construcción). Llega a Montevideo con 23 años y mientras trabaja para mueblerías, inicia su experimentación con la escultura.


                                Cosas de cuerda y madera. s/f. Museo Nacional de Artes Visuales

 Obtuvo numerosos premios nacionales e internacionales, expuso en varios países e integró el envío uruguayo a la Bienal de San Pablo de 1985. Y en el presente año, Díaz Valdéz nos representará en uno de los más importantes eventos del arte internacional: la Bienal de Venecia.
De sus muestras de los últimos años destaca la realizada en 2009 en la Fundación Pablo Atchugarry, denominada “Del olvido, la memoria y el alma”, en la que presentó tres obras escultóricas: “El monte en flor” (grupo de 40 piezas), “Mojones” (8 piezas) y “Viento pampero” (pieza única). En 2011 se presentó en Zúrich la muestra “Construyendo deconstruyendo”, que consistió en la exposición de las doce obras del artista adquiridas por la Colección Daros Latinoamérica.

Sitios web sugeridos:
http://www.elmonitorplastico.com/El_Monitor_Plastico_Archivo.html (entrevista a WDV realizada por Pincho Casanova en el año 2008)
http://www.revistalapupila.com/pdf/r16.pdf (entrevista a WDV realizada por Gerardo Mantero y Oscar Larroca en el año 2011)

 

miércoles, 23 de enero de 2013

1ª Bienal de Montevideo “El Gran Sur”


Desde el pasado 23 de noviembre y hasta el próximo 30 de marzo se está realizando en Montevideo la 1ª Bienal de Arte denominada “El Gran Sur”. Con la curaduría general de Alfons Hug (curador de la Bienal de San Pablo en dos oportunidades, actual director del Instituto Goethe de Rio de Janeiro), la muestra propone obras de 51  artistas, nacionales e internacionales, que centran sus creaciones en la exploración de El Sur y sus relaciones con el resto del mundo. La muestra se desarrolla en el inmenso hall de la casa central del BROU (Cerrito 351) y también cuenta con obras en el edificio anexo del BROU de Zabala 1520, el Edificio Atarazana (Zabala 1583) y la Iglesia San Francisco de Asís (Cerrito y Solís). Pero el núcleo central de la bienal es ese hall del magnífico edificio neoclásico de Lerena y Veltroni de 1938, que despliega mármoles, bronce, hierro,  cristal, en un repertorio lujoso de columnas, capiteles, bajorrelieves, bóvedas, casetones, arcos, que ofician de descomunal marco para obras de desigual factura, tanto desde lo estético como desde lo conceptual.  
La mayoría abrumadora de las propuestas se encierran en lo que podemos denominar “arte conceptual”, por esto “El Gran Sur” es tomado desde su acepción territorial pero también desde múltiples acepciones, por lo que la variedad de miradas y lo abiertas que quedan a las múltiples interpretaciones, es una de las características de la muestra. Instalaciones, videos y video instalaciones son los lenguajes más utilizados, aunque también encontramos fotografía, dibujo, pintura y alguna escultura. A través de una gran variedad de temáticas los artistas convocados buscan contribuir a reivindicar la posición del hemisferio austral en la creación artística mundial.  Según expresó el curador al momento de la inauguración, el gran desafío de la bienal será “descubrir junto a los artistas de América Latina, África y parte de Asia una reflexión sobre el sur y sus contextos culturales”.
Algunas propuestas surgen a partir del espacio físico donde se realiza la bienal, acuden a la historia del banco, a las características del lugar, o al tema del dinero. Otras toman temáticas inspiradas en Montevideo o en Uruguay y su historia. Varias se remiten a aspectos geográficos o culturales de regiones del sur.
A continuación dejo fotos  de algunas de las obras que más me interesaron con información extraída de los textos que las acompañan junto a apreciaciones personales (la selección, como tal arbitraria,  se realizó no necesariamente basada en mi convicción sobre su valor artístico, algunas me han interesado desde lugares diversos a los del arte)


El Gabinete de las Máquinas del Capital – 2012 – Mark Dion (EE.UU). Se trata de una instalación integrada por cientos de objetos pertenecientes al acervo del BROU. Vitrinas, muebles en desuso, billetes antiguos, aparatos y máquinas obsoletas, se utilizan para una visualización estética de la riqueza patrimonial del banco, y para enfatizar la complejidad de la historia de la institución. Despierta curiosidad en los espectadores esa posibilidad de atisbar la organización del trabajo en el pasado a través de objetos de uso cotidiano. Y según señala el texto curatorial: “A primera vista, el trabajo con archivos históricos puede parecer anticuado. Sin embargo, esta búsqueda de huellas es una de las posiciones más avanzadas del arte contemporáneo, y otorga al presente la necesaria profundidad histórica”.


Los Olores de la Guerra – 2009 – Reynier Leyva Novo (Cuba). Instalación, frascos de vidrio, perfumes.  En esta inusual propuesta, el artista, según nos relata el texto que la acompaña, extrajo esencias de elementos tomados en los escenarios de tres combates librados a fines del siglo XIX por la independencia de Cuba y creó con ellos fragancias a partir de las cuales se rememora la figura de tres patriotas: José Martí, Ignacio Agramante y Antonio Maceo. Para esto trabajó con una alquimista y un historiador. Mientras este último le ayudó a localizar los lugares, la segunda  lo auxilió en la recolección de elementos y la elaboración de los perfumes. Claramente aquí no hay un objeto que nos conmueva desde lo estético, desde sus materiales, desde su tamaño. Es el concepto y el relato de su proceso lo que el espectador debe apreciar.


Sin título – 2012 – Gabriela Albergaria (Portugal). Instalación con injertos de troncos y ramas realizados con árboles endémicos de Uruguay y especies importadas y aclimatadas: eucaliptus, palo borracho, mataojos, tala, roble, plátano e hilo de algodón, tornillos y madera. Este trabajo fue, al igual que el de Dion, especialmente realizado para esta bienal. De allí que se recurra a esta combinación de árboles nativos y exóticos de Uruguay, luego de una investigación de las especies locales. Una vez seleccionadas ramas y troncos, se ensamblaron a los efectos de crear un nuevo tipo de árbol representativo de las especies presentes en la ciudad. Indica el texto que acompaña la obra: “El espectador es invitado a observar y reconocer en las distintas partes de esta obra su propio contexto, enfatizando la relación entre arte y comunidad, así como de hombre y naturaleza”. En este caso, las dimensiones del hall hacen que se pierda un tanto la propuesta, ya que se hace difícil poder apreciar el detalle del ensamblado, sobre todo en la parte correspondiente a la copa.

Consume & Muere – 2012 – Javier Abreu (Uruguay). Obra pensada también específicamente para esta bienal y para este espacio. Consiste en una enorme cruz, la “Cruz del Sur” precisamente, que transformada en un gran pelotero como los que se encuentran en locales de comida rápida, señala, de manera irónica, el rumbo de consumismo y globalización que ha tomado la sociedad contemporánea. Vincula de esta forma, esta realización con el proyecto “El empleado del mes” que, sobre estos tópicos, presenta Abreu desde hace varios años. 

Dios y el Diablo en la Tierra del Sol – 2012 – Juan Burgos (Uruguay) Gigantografía en papel, obra de collage manual de imágenes. 4 x 11 metros. Se trata de un collage de imágenes de procedencias diversas, comics, libros de cuentos, pintura callejera, Biblias antiguas, etc., que el artista ensambla manualmente para traducir su visión de una América del Sur con una historia atravesada por el caos y la violencia. El texto curatorial, basado en palabras del propio Burgos, señala que “el título de esta obra ha sido tomado de la película de Gláuber Rocha de 1964, una de las más representativas del llamado Cinema Novo, donde el misticismo y la superstición se mezclan con ideas políticas inspiradas por la revolución cubana… Retomando el espíritu surrealista, el artista asocia libremente a los personajes de sus collages, uniendo a malos y a buenos, sin definirlos, sino incrustándolos en el universo de su denso collage, donde encontramos así a ángeles con uniformes de policía, al Che Guevara orinando sobre una rata imperialista, a Dios observando indignado desde la orilla sosteniendo el cuerpo bicéfalo de Adán y Eva, a Miss América haciendo flamear la bandera de las cruzadas y a los monstruos de Bruegel el Viejo enredados con tatuajes de presidiarios, entre otros personajes”. A simple vista parece una obra ambiciosa (¿pretenciosa?) e interesante, pero con un sabor de sarcasmo e irreverencias propias del posmodernismo que no llegan a impactar más que por lo minucioso del ensamblaje, por sus proporciones y por el afán del espectador de ver detalles y desentrañar a partir de estos posibles significados.

Tiled Flower Garden – 2012 – El Anatsui (Ghana). Instalación con tapitas de refresco de aluminio y alambre de cobre. A partir de un material de desecho, el artista elabora un objeto de gran belleza visual, que se extiende a modo de alfombra conectando con tradiciones artesanales de vieja data. Interesante propuesta.

 

U de Uruguay. Sé Rico, sé Famoso, sé Maravilloso… o sé Tú” – 2012 – Martín Sastre (Uruguay) Video instalación. Sin duda es uno de los videos más vistos de los que presenta la muestra. Satirizando publicidades de perfumes glamorosos, Sastre presenta una coreografía que se desarrolla en los distintos edificios sedes de la Bienal, y que culmina presentando un perfume elaborado a partir de las flores cultivadas por el presidente Mujica (proyecto que fue presentado a la Presidencia de la República para con su comercialización crear el primer Fondo Nacional de Arte Contemporáneo). No deja de tener inventiva, pese a lo cual cuesta ver en el video, más allá del tono satírico y de una estética comercial, un sentido claramente artístico.

En la Iglesia de San Francisco, hay dos instalaciones que constituyen, desde mi punto de vista, el punto más alto de lo que presenta la Bienal.


Campo de Color – 2012 – Sonia Falcone (Bolivia). Diversos pigmentos y especies. Desde el ingreso a la nave de la Iglesia se comienzan a percibir los aromas de estas especies que en una exquisita combinación de colores se disponen en el piso. Este disfrute aromático y visual se complementa maravillosamente con la instalación auditiva que la acompaña y a la que referiremos seguidamente. Tal vez su impacto mayor se deba al entorno, ya que el interior de la Iglesia muestra un estado de deterioro tan marcado (hay un proceso de restauración en curso) que lleva a que estos colores obtengan aún más fuerza.



Pastores – 2012 – Paulo Vivacqua (Brasil). Instalación sonora. 8 barras de hierro cubiertas por mantos de algodón y 8 parlantes. El manto de algodón que rodea cada parlante sugiere la figura antropomórfica del pastor. Cada una de las piezas expresa una voz y el conjunto genera una polifonía, alternando sonidos de vientos y silencios que despliegan una experiencia auditiva de inmersión. Esta experiencia sonora complementa de manera magnífica la experiencia visual y olfativa de Campos de color, ofreciendo al espectador un ejercicio sensorial altamente gratificante y enriquecedor.
Por último, señalemos que en el anexo del BROU de la calle Zabala reúne, en un espacio en casi total oscuridad, un cojunto de videos, que permite al espectador ir transitando de uno a otro dedicando a cada uno la debida atención. Hay allí algunas piezas magistrales como la de la afgana Lida Abdul de 2006 denominada “Vendedores de ladrillos de Kabul”, una maravilla.
A continuación les dejo una presentación con más fotografías de las obras comentadas y de algunas otras.
Espero les guste!



Sitios web sugeridos:


domingo, 25 de noviembre de 2012

Margaret Whyte: de pinceles y pinturas a telas, hilos y agujas

Margaret Whyte es una artista plástica uruguaya que vive en Montevideo y que desde los 70 hasta el presente ha recorrido un interesante camino de búsquedas y experimentaciones plásticas y estéticas.

En la primera mitad de la década de 1970 estudió en el Círculo de Bellas Artes con Clarel Neme, Amalia Nieto y Rimer Cardillo. También asistió a los talleres de Jorge Damiani y Hugo Longa. Desde 1975 participa en distintos cursos, seminarios y talleres, es invitada o seleccionada para participar en bienales y encuentros de arte a nivel nacional e internacional.
Expone en forma individual desde 1978, en Uruguay, Holanda, España, México y Argentina;  ha participado en numerosas exposiciones colectivas, salones nacionales, departamentales y municipales.
Obtuvo el premio adquisición del 39 Salón Nacional de Artes Plásticas y el Premio Ministerio de Turismo en la Bienal de Salto de 1996. Sus obras se encuentran en el Museo Nacional de Artes Visuales, UTE, Banco República, Museo de Arte Contemporáneo, Colección Engelman-Ost y en colecciones de Argentina, Escocia, México y Brasil.
En una primera etapa sus principales obras fueron básicamente pinturas y dibujos. Experimenta con la figuración y la abstracción, así como con diferentes materiales y colores. En los 80 abundan los dibujos en los que, en medio de grandes planos monocromáticos, intercala pequeñas figuras, composiciones en las que deja aflorar un intenso mundo interior, al tiempo que fueron un camino para expresar el clima opresivo vivido en la dictadura.
Paisaje con peras y manzanas. Técnica mixta sobre papel

Con el tiempo avanza trabajando con diferentes texturas, por medio del collage (incorporando el tul, por ejemplo), y con la posibilidad de generar, desde la bidimensionalidad de la pintura, la construcción de espacios tridimensionales mediante la combinación de diferentes paneles pintados (como fue el caso de la exposición “Cajas de Petri”).
Cajas de Petri. Vista General

Paralelamente transita los caminos de la instalación, como por ejemplo en la exposición denominada “Las cosas mismas”, presentada en el Espacio Rafael Barradas del Museo Blanes en 1995.
En esos años 90 produce series donde eclosiona el color, como en las pinturas presentadas en “Misterios y Ritos”, exposición realizada en el Museo del Gaucho y la Moneda en 1996; y también series donde el negro se torna un color sugerente y simbólico, como en la muestra “Cajas de Petri” realizada en la Sala Vaz Ferreira de la Biblioteca Nacional en 1999. Señala Margaret: “La omnipresencia del color negro, o de transparencias de negro sobre colores, formas o texturas, merece un aparte. Es el color de las tinieblas, de lo ignoto, de la muerte y el espanto, pero también es el color de lo exquisito, del refinamiento y de lo singular. La tierra, reino de los lugares secretos, tiene como símbolo el color negro. El negro de las grutas, de las minas y el fosilizado del árbol viejo o de algún animal remoto, es también el de la violencia que predomina e interactúa con la obra.” (Tomado de www.margaretwhyte.com)
A lo largo de la primera década del siglo XXI, Margaret Whyte presenta mayor cantidad de instalaciones donde los principales materiales son las telas, los hilos, las pieles, las fibras, conformando composiciones donde aparecen esculturas blandas, y que se complementan con otros materiales como acrílicos, aluminio, vidrios, etc.
Destacan la muestra “Pliegues”, realizada en el 2007 en la Sala Mayor del Subte Municipal. En el 2008 se presenta en el Centro Cultural España con una intervención, “Kanga”, en un espacio no convencional: el ascensor. En el año 2009 realiza en el Museo Nacional de Artes Visuales la instalación denominada “Belleza Compulsiva”.
En todas ellas los objetos construidos a partir de telas, hilos, fibras, pieles, nos hablan de la belleza, la muerte, las características del mundo femenino,  la degradación del medio ambiente, entre varios otros temas. Señala la artista: “a través del acto repetitivo de coser me conecto internamente en un ritual primitivo, develando lo oculto, haciéndolo visible y perceptible y generando situaciones que acentúan finalmente la unidad conceptual de la pieza.” (facmvd.blogspot.com). Alicia Haber, por su parte, afirma: “Margaret Whyte legitima el uso de las telas y de la ropa como medio expresivo válido, metaforiza diversos temas y tiene la habilidad de transmitir mensajes trascendiendo su uso de protección al cuerpo, desde la vida hasta la muerte. Plantea una estética de fragmentos, un rompecabezas creado por trozos, retazos, pedazos, ensamblajes y uniones de elementos dispares. Las uniones de telas son sorprendentes e impredecibles y dialoga con libertad y desde un punto de vista original y propio.” (Citado en www.margaretwhyte.com)
La instalación “Kanga” (CCE, 2008), cuyo nombre refiere a la vestimenta femenina de las congoleñas (especie de pareo), se realiza con telas provenientes del Congo, que según la artista la remitieron a la situación de este país: enfermedades, pobreza, guerra, hambre,  animales, belleza de sus mujeres, vegetación. Pero si bien admite que reflejar estos aspectos fue un disparador para el acto de creación, no le gusta explicarlos, cree que hacerlo es una forma de condicionar al espectador. Coincidiendo con la artista, creemos que la obra de arte, en su calidad de tal, debe ser un vehículo de comunicación entre el artista y el espectador, pero en contacto con éste adquiere vida propia, se independiza del artista y se enriquece desde las múltiples miradas e interpretaciones.

La trayectoria de Whyte está signada por la búsqueda, por la experimentación en lenguajes distintos y con técnicas diversas. Según sus propias palabras: es un desafío el soporte, y según los temas investiga las posibilidades que puede brindarle uno u otro. Ha transitado por temas sociales en general y por las temáticas vinculadas a la mujer en particular. La elección del tul, por ejemplo, tiene que ver con esa dualidad de ocultar y dejar entrever, según ella un elemento característico de la mujer. En realidad todo su trabajo con las telas y las formas blandas remiten una y otra vez a lo femenino, con una carga de evocaciones a lo cotidiano, a la sexualidad, y a la sensualidad. Ya desde una instalación realizada en el año 2001 en el Cabildo (“Hasta que duela”) aborda la artificialidad del concepto de belleza a través de una mirada a la cirugía estética, no reparadora, sino aquella que es producto de una sociedad que busca imponer un modelo de mujer que corre tras un ideal antinatural  y a la vez carente de todo sentido.
Este cuestionamiento a la belleza así entendida es retomado en Pliegues (2007), con una crítica a los parámetros con que la moda nos sojuzga. También aparece en el 2009 en “Belleza compulsiva”, al que se agrega la presencia de la piel como una denuncia a la depredación de especies a favor del lujo de una sociedad que no mide los costos de determinados “ideales estéticos”. La instalación realizada en el MNAV explora materiales, técnicas y uso del espacio, provocando en el espectador sensaciones y emociones en función de su movilidad en ese espacio trabajado a partir de distintos elementos que abren puertas a la apreciación de objetos cada uno de ellos portador de una belleza singular, finita y contextualizada. Según la artista: “trabajo con todo aquello que me conmueve, con la naturaleza de las cosas mismas, necesito encontrarlas, unirlas, compararlas y si es posible hacer que se reencuentren en otro espacio. Siempre busco ir más allá y no puedo soportar no avanzar hacia algún lugar que me deje en un nuevo punto, quizás por esto el trabajo con los jóvenes y el poder aprender de lo que están haciendo, hace que desafíe mis propios límites. En esta instalación el mundo de los afectos, los desencuentros y el desafío de ir más allá de la belleza como tal, es el impulso que repito en la búsqueda, es la intención de comunicarnos, es una barrera que deseo traspasar. Siempre estoy aprendiendo, trabajo mucho en la forma de cómo entender el discurso artístico con el que hago mi obra y aspiro a profundizar cada día más sobre el poder que tienen los materiales y la posibilidad de comprobar la diversidad de formas en las que puede transformarse un objeto artístico”. (Tomado del Catálogo de “Belleza Compulsiva” MNAV)

La instalación “Lo que queda”, realizada en el EAC (Espacio de Arte Contemporáneo) entre mayo y agosto del presente año, contó con la curaduría de Fernando López Lage, quien escribió: “El exceso de realidad de nuestra sociedad conduce hacia una falsa evolución, hacia la artificialidad, a la evolución de la tecnología y al ritual de desechar y reemplazar. El planeta de a poco se va transformando en un gran continente de basura y tecnología obsoleta. Whyte reflexiona sobre la capacidad creativa y a su vez destructiva del ser humano. Detrás de cada imagen, de cada material, hay algo que ha desparecido. Continúa cosiendo; esta vez materiales post industriales, residuos reciclados en cosas apocalípticas, metalizadas, donde la pintura trasgrede el género y se vuelve piedra, sin otra intención que ser un color apagado, muerto y tóxico, sosteniendo los materiales. El hecho de reasignarle un nuevo lugar, lo rescata y pone en evidencia la pregunta sobre los límites humanos para generar la destrucción de su entorno”. (Citado en www.margaretwhyte.com)


Por último, les dejo una presentación con imágenes de algunas de sus últimas instalaciones, donde el trabajo es en base a telas, hilos,  pieles y fibras.




Fuentes consultadas:
http://arte.elpais.com.uy/margaret-whyte-la-bisabuela-irreverente-y-subversiva-creadora-de-arte-joven  (artículo de Alicia Haber, especialmente recomendado para profundizar en la propuesta de Margaret Whyte)