Mostrando entradas con la etiqueta Arquitectura concepto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arquitectura concepto. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de abril de 2012

La arquitectura, algunas miradas y conceptos

Comparto a continuación una presentación preparada por el Prof. Fernando Rodríguez Compare para su blog homo-artis.blogspot.com, varias veces recomendado desde aquí.


sábado, 14 de abril de 2012

El significado de la arquitectura según Chr. Norberg-Schulz

Christian Norberg-Schulz es un arquitecto noruego que ha escrito sobre teoría e historia de la arquitectura.


Su libro “Arquitectura Occidental. La arquitectura como historia de formas significativas” (Editorial Gustavo Gili, Barcelona), parte de la convicción de que la arquitectura consiste en significados más que en funciones prácticas. Estos “significados” son definidos como “existenciales” para acentuar su participación integral en la vida cotidiana. Dice Norberg-Schulz: “que una de las necesidades fundamentales del hombre es la de experimentar “significados” en el ambiente que lo circunda. Cuando esto se verifica, el espacio se convierte en un conjunto de “lugares”. Entonces el término “lugar” determina algo conocido y “concreto” mientras que “espacio” indica las relaciones más abstractas entre los lugares”.

La capacidad de abstracción y generalización del hombre lo lleva a la elaboración de símbolos. A través de ellos trasciende la condición individual y pasa a formar parte de la sociedad. Los símbolos no se limitan al lenguaje oral o escrito, también comprenden los gestos y otros tipos de comportamientos expresivos, objetos simbólicos concretos como las imágenes y también conceptos más abstractos. Todo producto humano puede ser considerado un símbolo que posee la función de dar significado a ciertas relaciones entre el individuo y el entorno. Tomados en conjunto, los sistemas simbólicos constituyen el orden común que llamamos “cultura”. En este marco, Norberg-Schulz entiende que el propósito de la obra de arte es conservar y comunicar significados existenciales experimentados. Con la percepción del símbolo, el hombre cumple un acto de “identificación” que contribuye a dar valor a su existencia, poniéndola en relación con un complejo de dimensiones naturales y humanas. Con la identificación, cada significado es sentido como parte de un orden espacio-temporal comprensivo. Cada acción se desarrolla en una estructura espacial más o menos definida y tiene necesidad de ella para producirse. El concepto tiene un doble significado: alude tanto a los aspectos espaciales objetivamente descriptibles como a la imagen que el individuo se ha creado de las relaciones espaciales que forman parte de su existencia. Pueden distinguirse espacios existenciales públicos y privados. El privado se construye a partir de las relaciones entre el individuo y su entorno, de las que resulta una imagen que consiste en relaciones tridimensionales entre objetos significativos.

El espacio existencial público es el resultado de tradiciones culturales que experimentan un proceso de transformación más lento, y que necesariamente inciden en las propiedades del espacio existencial privado.

En lo que refiere a la arquitectura primitiva, Norberg-Schulz sostiene que el hombre ha transformado el paisaje creando estructuras que le brindaran un apoyo seguro frente a lo desconocido que lo circundaba.

En base a estos conceptos, para este autor la historia de la arquitectura describe el “desarrollo y el uso de los sistemas de símbolos arquitectónicos y, por consiguiente, forma parte de la historia de la cultura”.



En una entrada anterior del blog, habíamos referido a otros aspectos conceptuales vinculados con la arquitectura, que puedes consultar en:

http://estudi-arte.blogspot.com/search/label/Arquitectura%20concepto



miércoles, 23 de marzo de 2011

La arquitectura: introducción conceptual

Adaptado de “Introducción general al arte”, de Gonzalo Borrás, Juan Esteban Lorente e Isabel Àlvaro Zamora. Ediciones Istmo. 1996. Madrid.

La preocupación por distinguir entre obra arquitectónica o simple construcción, es un planteamiento moderno, que no estuvo presente en el pasado.
En el Antiguo Egipto al arquitecto se le designaba por una perífrasis: constructor de las obras reales, quedando bien claro lo que se entendía por arquitectura: la monumental de carácter sagrado o palaciego. El mismo sentido podemos ver en la época griega a través de los pocos escritos que nos quedan, figurando los arquitectos y sus obras -grandes empresas de carácter religioso o civil- entre los artistas, considerados a la par que escultores y pintores.

Partenón. S. V a.C.

Vitrubio, en sus “Diez libros de arquitectura”, entiende por arquitectura un arte y ciencia teórico-práctico de carácter enciclopédico, humanista y técnico, cuya ocupación es la construcción de obras religiosas, públicas, militares y casas privadas. Es significativo que lo primero que cita Vitrubio es un templo dedicado a Minerva, así como la dedicación de dos libros a la arquitectura religiosa, uno a la civil, otro a la casa nobiliaria y unas pocas referencias a la arquitectura militar. En este tratadista encontramos, en definición y contenido, lo que ha sido la arquitectura práctica hasta nuestros días: un arte dedicado a la construcción de edificios religiosos, civiles públicos y palacios.
En la Edad Media el arte de la arquitectura se restringe a las obras puramente religiosas. Los edificios civiles públicos pierden por completo la preocupación artística, así como los militares. Recién a finales del Gótico, y sobre todo en el Renacimiento, asistimos a la equiparación entre iglesia, palacio y construcción civil pública como obras de arte.
“De re aedificatoria” (Florencia, 1485), de León Battista Alberti, es el primer tratado arquitectónico del Renacimiento y en lo esencial continúa la propuesta arquitectónica de Vitrubio.

Palacio Rucellai. S. XV

Este sentir la arquitectura como un arte elitista de la construcción monumental religiosa, palaciega y pública-civil va a perdurar y continuar casi hasta nuestros días.
La urbanística como arte, formando parte de la teoría de la arquitectura, había sido insinuada teóricamente por Vitrubio y por los renacentistas. Pero su ejecución artística deliberada es fruto del Barroco, siendo especialmente cultivada a finales del siglo XVI y en el siglo XVII en la ordenación urbana de Roma, y a finales del siglo XVIII y principios del XIX con las remodelaciones de Londres y París.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, y sobre todo con el movimiento modernista, la casa de la clase media acomodada se constituye en objeto de consideración artística; también con la arquitectura del hierro comienzan las construcciones de tipo industrial a ser valoradas artísticamente desde la perspectiva de la utilidad, ciencia y diseño.Villa Saboya. S. XX
Hoy día todavía sigue en vigor el concepto monumental de la arquitectura, si bien el monumentalismo ha cambiado de signo, y de lo religioso o civil ha pasado al monumentalismo de símbolo económico. Pero muchas voces piden ya una arquitectura social, esto es, una arquitectura para el hombre en general y no para las elites, creadora de un espacio que resulte del equilibrio entre la utilidad y la preocupación por la belleza.