jueves, 31 de enero de 2013

Ernesto Neto, entre escultura e instalación participativas


Ernesto Neto es un artista plástico brasilero cuya producción se sitúa entre la escultura y la instalación. Para muchos críticos es uno de los artistas latinoamericanos contemporáneos más sobresalientes, heredero del denominado “neoconcretismo” brasilero (donde figuras como Lygia Clark, Lygia Pape y Hélio Oiticica partiendo del lenguaje geométrico abstracto de los maestros europeos, lo trascendieron al introducir en sus obras el lenguaje corporal y la vida cotidiana).  
  

Nació en Río de Janeiro en 1964, ciudad en la que vive y trabaja.  Su obra se caracteriza por crear espacios, muchos de ellos laberínticos, a los efectos que el espectador pueda apropiárselos,  volviéndolo así partícipe de la creación artística. Quienes visitan sus instalaciones, que generalmente ocupan todo el recinto de la exposición, son invitados a ingresar en ellas, a  transitarlas, viendo, tocando, experimentando. Trabaja con formas orgánicas, generalmente con materiales como poliéster, lycra y nylon, y espuma de polietileno, que aluden al cuerpo humano, a sus órganos internos, con una gran carga sensual y de fragilidad. Formas a las que en ocasiones agrega fragancias que complementan la experiencia sensorial. La idea de Neto es ofrecer, a través de sus obras, una oportunidad para la pausa, para experimentar el mundo que nos rodea. De ahí el énfasis en el carácter sensual de sus obras.  Para muchos se trata de esculturas multi-sensoriales interactivas donde tocar, oler, sentir, caminar y reflexionar es el objetivo. Ninguna de sus obras está completa hasta que el público la camina y la vive.

Neto se ha presentado en muchísimas oportunidades en las más prestigiosas galerías y museos de América y Europa,  entre 1986 en que expone por primera vez en Brasil hasta la actualidad. Ha sido también uno de los representantes de su país en la Bienal de Venecia.  A continuación vamos a comentar sólo tres de sus muestras, dos presentadas en 2010, una en Londres y otra en San Pablo, y la tercera montada en 2011 en Buenos Aires.

En Londres (2010) se presentó en la Galería Hayward con una obra denominada “Los bordes del mundo”. Ocupó dos de sus galerías principales y tres terrazas con instalaciones y esculturas interconectadas, a las que la prensa denominó  “un campo de juego deslumbrante para los adultos”. Una visita a la muestra constituyó una experiencia interactiva donde se animaba a los espectadores a comprometerse con su entorno y con los demás, apelando a sus sentidos a través de una variedad de colores y texturas así como con la incorporación de especias, manzanilla y lavanda. En algunos tramos se transita descalzo por un laberinto de túneles donde los visitantes pueden saltar sobre superficies onduladas en que se rebota. En las terrazas se incorporó un árbol característico de Brasil y otro del Reino Unido, una piscina donde el visitante puede nadar, con cabañas para cambiarse de ropa, y un parque de esculturas en donde Neto experimenta con el acero en esculturas de gran escala. La propuesta del artista es en definitiva la construcción de muchos eventos simultáneos en un espacio concentrado en los que el espectador utiliza todos sus sentidos que lo llevan a tener conciencia de sí, del otro y del espacio.

En el 2011 se presentó en el Faena Arts Center ubicado en Puerto Madero, Buenos Aires, con una muestra denominada “O Bicho Suspenso na PaisaGem”. En una sala de techos muy altos, gruesos cordones de diferentes colores crean pasadizos o laberintos colgantes que el visitante recorre como si fuese un pequeño parque. “Me gusta crear un entorno de fantasía y, potencialmente también, un lugar donde se puede respirar, crear algunos minutos para que el espectador se encuentre consigo mismo, e incluso con los demás. No estoy tratando de cambiar la sociedad, pero si devolverle el tiempo a la gente y crear lugares donde sean capaces de encontrar soluciones por sí mismos”, señala Neto en el catálogo de la muestra.

Por último quería referirme a una muestra que tuve oportunidad de visitar en 2010. Se trata de “Dengo”, realizada en el Museo de Arte Moderno de San Pablo, situado en el Parque Ibirapuera.  A partir de un tejido hecho en crochet, Neto elabora un espacio que reivindica el placer de jugar. Invita al público a mostrarse de una manera distendida y familiar con el espacio. Estructuras colgantes hechas en crochet van generando diferentes espacios dentro de la gran sala del Museo, aún así el visitante tiene la sensación de estar inmerso en un espacio único atravesado por estalactitas gigantes que se presentan como grandes gotas coloridas. Toda la propuesta se acerca a una escultura-pintura, donde el color juega un papel fundamental, pasando de colores puros (amarillo, azul, rojo, magenta) a tonos púrpura, naranja y verde.  A los colores se suma el aroma a manzanilla y los instrumentos musicales dispuestos para ser utilizados por los espectadores: nueve tambores y un piano de cola, todos envueltos en redes de crochet. El tejido brota del techo, envolviendo el espacio como si se tratara de un organismo vivo, y nos va llevando de un espacio a otro: una plaza con bancos, una sala de música, una biblioteca. Dentro de esas grandes gotas de color encontramos objetos que generan ruidos distintos, envueltos a su vez por perfumes peculiares: los objetos escultóricos se despliegan frente a nosotros alertando nuestros sentidos.

Dejo a continuación una presentación con fotografías tomadas por mi cuando visité esta exposición en noviembre de 2010.


Y por último en este video vemos al artista presentándonos "Dengo":

1 comentario:

  1. Es uno de los artistas invitados en el 43 Salón (inter)Nacional de Artistas que se lleva a cabo en Medellín, Colombia (septiembre 6-Noviembre 3, 2013)su obra está en la nave central del Museo del Arte Moderno de Medellín

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