jueves, 22 de abril de 2010

Antonio Berni, maestro argentino, ejemplo del artista comprometido con su tiempo

Segunda Parte: las series sobre Juanito Laguna y Ramona Montiel

(para ir a la Primera Parte hacer clic aqui)

En 1958 hay innovaciones en la estética de Berni y comienza a probar en la tela lo que ya venía probando en el grabado: el montaje de materias heterodoxas. El collage no era nuevo en su obra, lo novedoso era el tipo de materiales con los que trabajaba. Y esos materiales estaban íntimamente vinculados con una nueva saga que comienza a desarrollar en los años 60 en torno a dos personajes que serán emblemáticos en su producción: Juanito Laguna, un niño de una villa miseria, y Ramona Montiel, una prostituta. Berni elige narrar la historia de sus dos personajes con los desechos de la misma sociedad que los excluye. Preocupado por la eficacia de su mensaje, el artista da testimonio de los márgenes de esta sociedad industrial con pedazos de esa misma realidad, residuos de acontecimientos, huellas de historias individuales y sociales que hoy tienen absoluta vigencia. La elección de los materiales de desecho se vuelve significativamente contextual. Chapas, cartones, maderas y rezagos industriales ambientarán las andanzas de Juanito; y encajes, puntillas de plástico o papel, molduras de mobiliario barato, predominan en las de Ramona.
Juanito nos habla de la explotación y marginalidad que se vive en esos asentamientos suburbanos presentes en las grandes ciudades de América Latina. Berni pinta su vida cotidiana, sus juegos, su familia: Juanito mirando la televisión, Juanito remontando su barrilete, Juanito en la laguna, Juanito en Navidad, Juanito yendo a la ciudad, Juanito llevándole la comida a su padre obrero metalúrgico.
Berni, refiriéndose a Juanito señala: “Es un arquetipo de esta realidad nuestra, un símbolo para sacudir la conciencia de la gente. Yo andaba haciendo apuntes por las barriadas y advertí que no me alcanzaba la pintura en sí para alcanzar la intensidad expresiva que buscaba. Así que empecé a juntar de la calle lo que encontraba y lo iba incorporando a la tela”.
Ramona Montiel, por su parte, también alude al mundo de miseria y explotación, pero mientras en los Juanitos aparece la mirada de la niñez, en las Ramonas hay rasgos más cínicos y crueles. La serie la sigue desde su salida de la villa miseria, como costurera, su pasaje trabajando en el cabaret, hasta su destino de prostituta, rodeada de hombres que la explotan.
El mundo prometido a Juanito Laguna 1962

Juanito Laguna

La serie empieza hacia 1960, con tres óleos de gran formato (El carnaval de Juanito Laguna, 160 x 200 cm; La Navidad de Juanito Laguna, 200 x 300 cm; y La conspiración del mundo de Juanito Laguna trastorna el sueño de los injustos, o Pesadilla de los injustos, 300 x 404,5 cm), que trabaja con fuertes empastes, colores sórdidos y una figuración casi brutal. Esto se advierte sobre todo en El carnaval (izquierda), con su mascarada entre alucinante y patética.








En La Navidad (derecha), Berni modifica las perspectivas para acrecentar el dramatismo de la escena –Juanito, sus padres, una abuela, sus hermanos, alrededor de una mesa donde destaca un pan dulce-, que acentúa con el toque rojo del cubrecama y el reverbero del farol de querosene semejante a un fuego de artificio, en el entorno lúgubre de la tapera.


A partir del Retrato de Juanito Laguna, el collage se sistematiza y es la base de las obras, acompañadas con óleo y elaboradas sobre tela, arpillera, madera o hardboard. El Retrato es un compendio de la serie en términos de arte y de técnica así como de referencia política y social. El medio (combinación de desechos) es el mensaje. El rostro de Juanito Laguna, hecho con materiales de desechos, como la chabola en que vive, como el barrio donde se ubica, es el rostro de todas las villas miseria, no sólo las de Argentina, sino también las de América.



Retrato de Juanito Laguna, 1961

Por la vía del arte, Berni devuelve a los materiales de descarte con que están conformadas las villas miseria y a sus habitantes, al seno mismo de la sociedad que los ha excluido, así los saca de la marginación y el abandono.
Berni expresaba: “Juanito Laguna es un símbolo que yo agito para sacudir la conciencia de la gente. Quiero que para nadie sea un pobre chico sino un chico pobre, que rechaza como un agravio el que se lo considere y se lo siga considerando un pobre chico. Juanito Laguna no pide limosna: reclama justicia”.
El relato de Berni sobre Juanito Laguna prosigue, aunque en forma discontinua, hasta 1978. Se trata de episodios cotidianos que protagoniza el niño y su familia: Juanito lleva la comida a su padre, ayuda a su madre, se gana la vida, presencia un incendio, se salva de la inundación con sus hermanos y sus padres, está con ellos un domingo a la mañana, celebra la Navidad y festeja el carnaval, es saludado por un cosmonauta.
Con once de estas obras y cuatro grabados de la serie participa en 1962 de la Bienal de Venecia, obteniendo el Gran Premio de Grabado, que lo convierte en el primer argentino y latinoamericano laureado en Venecia con uno de sus máximos galardones.
Después de 1963, la historia de Juanito Laguna ha de proseguir en los óleos-collages de 1970 (Juanito en el basural), 1972 (Las vacaciones de Juanito), 1973 (Juanito remontando su barrilete, Juanito jugando con su trompo, Juanito dormido, Juanito jugando a las bolitas, Juanito tocando la flauta), 1974 (Juanito en la laguna), 1977 (Juanito en la calle) y 1978 (Juanito durmiendo, Juanito ciruja y Juanito Laguna y a aeronave).
La familia de Juanito Laguna emigra 1970
Juanito Laguna remontando su barrilete 1973
Juanito va a la fábrica 1977

Ramona Montiel

Mientras tanto, Berni ha venido contando otra historia, la de Ramona Montiel. Como Juanito Laguna, es una marginada. Si la pobreza echó a Juanito y a su familia a las villas miseria, a Ramona la empujó a la prostitución.
Uno y otro están en la periferia social de la gran ciudad, igualmente excluidos del mundo regular. La casa de Ramona, los hoteles de paso, el cabaret, pertenecen a un universo tan despreciado como el de los barrios precarios.
Ramona es un personaje que, según Berni, se emparenta con el arrabal, con las costureritas que dieron “un mal paso”, evocadas por los tangos en los años 20, ajenas a la prostitución organizada que se instaló en Buenos Aires y otras ciudades a partir de la segunda mitad de la década del 30. A diferencia de las prostitutas que se generan a partir de esta época, Ramona Montiel no depende de nadie, es una prostituta libre. Ramona costurera (xilocollage)
La comunión de Ramona
Pero así como Juanito Laguna, hundido en la pobreza de la villa miseria, tiene pocos horizontes de futuro, la relativa soltura económica que logra Ramona Montiel tampoco la dota de un hoy y un mañana venturosos. “Goza transitoriamente del lujo imitativo de las vanidades del gran mundo –señala Berni acerca de su personaje-. Pero en la soledad desamparada de su habitación, la conciencia atávica de la culpabilidad fabrica, en Ramona, monstruos alucinantes y tenebrosos, y sus sueños de madrugada se pueblan de pesadillas, represiones y miedos ancestrales”.
Es que se trata del “símbolo de otra realidad social cargada de miseria, ya no en el exclusivo plano material, como en el caso de Juanito, sino también en el otro, en el del espíritu, con sus desequilibrios neuróticos, propios de una mujer de su condición social, atrapada por la telaraña de la sociedad de consumo”, agrega Berni.
Strip tease de Ramona
Salvo algunos óleo-collages de gran tamaño, el medio expresivo de la serie de Ramona Montiel es la xilografía, que Berni enriquece por medio del collage y del relieve, después de búsquedas y experimentaciones destinadas a innovar en las técnicas del grabado.
Durante una década y media, Berni plasmará episodios y personajes de la existencia de Ramona. Los desechos utilizados en las obras de la serie de Juanito Laguna no sirven para la historia de Ramona Montiel. Ahora utiliza collage de sedas, pasamanerías, puntillas, bordados, encajes, elementos de ornato, fragmentos de cortinas y de colchas, estampas e imágenes populares, algunos objetos industriales. En algunas obras, Berni abandona al personaje central para ofrecer otros testimonios humanos. Entre 1962 y 1963 asistimos a la Ramona obrera y costurera, la Ramona stripper y cabaretera. Pero a partir de 1964 aparecen los “amigos” de Ramona, tomados sin duda como arquetipos sociales: el marino, el coronel, el obispo, el maleante, etc.
La transformación de Ramona puede advertirse a través de la serie. De la Ramona obrera y costurera, joven de cara triste y atuendo sencillo, pasaremos a la Ramona que se inicia en la “mala vida” para llegar a la Ramona seductora que se ha convertido en una “bataclana”.
Otro aspecto interesante de esta serie serán las alucinaciones que pueblan los sueños de Ramona, exteriorizados por Berni en sus Monstruos Polimatéricos de 1964-1965, esculturas-collages elaboradas con objetos comunes y materiales de descarte (lámparas, patas de muebles, fragmentos de artefactos eléctricos, tapas de botella, husos de hilandería, palos, monedas, maderas, ramas, alambras): Hipocresía, Sordidez, Voracidad, Vileza, son “la realización corpórea de las imágenes difusas creadas por la subconciencia” de Ramona, según el propio Berni.
Con sus collages, sus grabados, sus monstruos y otras piezas, Berni monta, en 1967 y en 1970, ambientaciones e instalaciones, incluyendo proyecciones, maniquíes, teatro negro y sonidos. De este modo da cuenta de la vida interior y exterior de su personaje-símbolo, ampliando el medio narrativo característico hasta ese momento, la xilografía, a otras formas expresivas.

Bibliografía y páginas web consultadas:

- VVAA (2001) Pintura Argentina. Nro. 1 Antonio Berni. Ediciones Banco Velox. Buenos Aires.
- VVAA (2005) Berni y sus contemporáneos. Malba-Colección Constantini. Buenos Aires.
- López Anaya, Jorge (2005) Arte argentino. Cuatro siglos de historia (1600-2000). Emecé Editores S.A. Buenos Aires.
- Lucie-Smith, Edward (2000) Arte latinoamericano del siglo XX. Barcelona.

http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/arteargentino/02dossiers/berni/0_berni.php
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/arteargentino/04biografias/berni.php
http://arte.epson.com.ar/ASP/Pintores/Default.asp?Pintor=Berni
http://www.malba.org.ar/web/descargas/Berni.pdf

8 comentarios:

  1. HOLA ESO LO HAce cualkiera asi q no se hagan los artistas jajajaj aguante piñon fijo!

    Señor X

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    1. solo un ignorante de la vida puede decir eso.. señor patetico

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    2. cualquiera podría agarrar su tacho de basura y ponerle plasticola, Señor X. Pero NO cualquiera podría tomar elementos desechables y darle un sentido social tan fuerte.
      Retrato de Juanito Laguna: su cara está hecha de materiales del olvido, a nadie le sirve.
      Es lamentable que no sepas captar los sentimientos e ideas que se intentan transmitir

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  2. dale "señor X" si lo hace cualkiera haclo vos!!a ver si te salen

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  3. me gustan muchos sus obras expresan lo cruel q es la vida para los niños q no tienen la culpa de su situacion! y reflejar atraves del arte la vida diaria de juanito laguna

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  4. tremendo boludo el que dijo 'eso lo hace cualquiera'

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  5. tiene razón el pibe X... que se hacen los críticos del arte, eso lo puede hacer cualquiera... porque el arte esta en los ojos del q mira. Si no supieran q es de Berni, y lo viesen en un mural de una escuela primaria, no le verían tanto arte...

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  6. SI LO VIERAMOS EN UNA ESCUELA ENTENDERÍAMOS EL VERDADERO SENTIDO DEL MENSAJE Y TOMARÍAMOS PARTE EN LA SOLUCIÓN...
    UNA SOCIEDAD QUE NO ADMIRA EL ARTE DE LOS COMUNICADORES VISUALES (ARTISTAS), ES UNA SOCIEDAD QUE IGNORA SU IDENTIDAD CULTURAL Y SOCIAL. ES UNA SOCIEDAD IGNORANTE (VOLUNTARIA O INVOLUNTARIAMENTE) DE SÍ MISMA, ES DECIR, DE LO QUE LE SUCEDE A SU NACIÓN.
    LÁSTIMA, NIÑO X, QUE ESTÉS DENTRO DE ESA GRAN MASA IGNORANTE.
    M.A.F

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