viernes, 16 de abril de 2021

Constantin Brancusi: la búsqueda de lo esencial

 Prof. Mónica Salandrú

Brancusi hacia 1915

En el marco de la renovación escultórica que caracteriza a las primeras décadas del siglo XX, Brancusi es una figura fundamental. Con él la escultura abandona la narración (característica fundamental de la escultura del siglo XIX, aún presente en el escultor más importante de estos años: Auguste Rodin) exigiendo al espectador una nueva forma de mirar. La anécdota deja de tener relevancia, siendo sustituida por el volumen, el espacio, la masa, la superficie, la textura, el ritmo.

Datos esenciales:

Nace en 1876 en una localidad rural de Rumania. Hijo de campesinos pobres, debe trabajar desde muy temprano. Hereda del medio en que creció, la realización de tallas de madera. Aprende a leer y escribir solo, cuando tenía cerca de 20 años. Entre 1894 y 1898 asiste a la Escuela de Artes y Oficios de Craiova, y entre 1898 y 1901 a la Escuela Nacional de Bellas Artes de Bucarest. En 1904 llega a París, debiendo trabajar para poder estudiar. En esos años están impactando entre los artistas que habitan esta ciudad, la escultura ibérica, la cicládica, las tallas en madera procedente de África y Oceanía, entre otras creaciones de lo que los contemporáneos denominaron “arte primitivo” y que les atraía poderosamente en el marco de un ambiente marcado por la insatisfacción con la tradición.  En 1907 Brancusi expone cuatro esculturas en el Grand Palais, en el 17° Salón de la Sociedad Nacional de Bellas Artes, obras que presentan una fuerte influencia de Rodin. Éste le propone trabajar con él, pero Brancusi rechaza el ofrecimiento (“Nada crece a la sombra de un gran árbol”, argumenta). Entre 1909 y 1910 coincide en La Ruche con Modigliani, emprendiendo ambos un trabajo en paralelo, en la búsqueda de un lenguaje nuevo que diera cuenta de nuevas formas de presentar la materia y de nuevas formas de representación. En estos años y en los siguientes va a permanecer cercano a Picasso, Derain y Matisse, y va a desarrollar una importante amistad con Duchamp, Tristan Tzara y Man Ray. En 1912 obtiene el primer premio en el Salón Oficial de Bucarest, y participa en el Salón de los Independientes de París. En 1913 expone en Nueva York, Chicago y Boston. Para 1924 ya goza de un reconocimiento mundial. Entre 1926 y 1928 realiza varios viajes a los Estados Unidos, consolidándose su figura a través de exposiciones y adquisiciones que de su obra realizan los principales museos de este país. En 1952 dona al Museo de Arte Moderno de París su taller y cien esculturas (de un total de cerca de 200 realizadas por el  artista). En 1955 el Guggenheim de Nueva York realiza una retrospectiva de su obra. Fallece en París en 1957.

Duchamp, Brancusi, Tzara y Man Ray hacia 1921

Características generales de su propuesta artística:

Confluyen en la obra de Brancusi las influencias tanto del arte primitivo  como del arte tradicional rumano. Los materiales que utilizó fueron  piedra caliza, mármol, bronce, madera y yeso. Su obra evolucionó hacia un estilo muy personal, con una eliminación de los detalles, lindando casi con la abstracción. Pero se mantuvo dentro de lo figurativo, liberándose de la imitación clásica y buscando la esencia de la forma, pura y elemental. Para esto se expresó a través de una serie de figuras repetidas (el pájaro, el huevo, las cabezas femeninas), resaltando el pulido de los materiales (bronce, mármol, madera) y recurriendo a formas arquetípicas como el cilindro, la pirámide y, sobre todo, la esfera ovalada.

Algunas de sus obras:

El beso, 1907. Piedra, 28 cm de altura. Museo de Arte de Craiova.

Esta obra constituye un momento fundamental en la renovación que la escultura está presentando en esos inicios del siglo XX. En este sentido se la considera una obra fundacional, a partir de la forma elemental y de la talla directa. Ha desaparecido la anécdota, todo el fundamento de esta obra reposa en sus componentes escultóricos: volumen, masa, textura y sencillez compositiva. Influido por la escultura primitiva recurre a la talla directa. Una línea separa, y une, las figuras, sin desprenderlas del bloque, acentuando así el volumen. Los rasgos descriptivos son arquetípicos: los surcos del cabello, la almendra de los ojos, la incisión de la boca, la rotundidad del pecho femenino. Impacta al espectador por la fuerza del abrazo, constituyendo una imagen potente. Constituyó un manifiesto del Brancusi escultor frente al Rodin moldeador.

Musa durmiente, 1910. Bronce, 16,1 x 27,7 x 19,3 cm. The Art Institute of Chicago.

Con esta cabeza como una forma ovoide, unitaria, separada del cuerpo, Brancusi nos muestra sus búsquedas de las formas primigenias, puras. Se trata de un fundido de bronce a partir de una talla directa en piedra. El escultor nos la presenta, nos revela una forma que estaba oculta en el bloque y él ha develado. Une la materialidad (que antes era algo puramente formal) con lo significativo. Con esta forma Brancusi explora su forma arquetípica más significativa: la esfera ovalada, el huevo.

Musa durmiente, 1910. Mármol, 17,8 x 29,2 x 20,3 cm. Smithsonian Institution, Washington D.C.
Negra y blanca, fotografía de Man Ray, 1926


Maiastra, 1910-1912. Mármol blanco y piedra caliza, 55,9 cm (mármol) 177,8 cm (base). MoMA, Nueva York

Esta escultura imponente de más de dos metros de altura, presenta cuatro partes distintas. La base, de piedra toscamente labrada, Brancusi la había expuesto de manera independiente en 1908 con el título “Doble cariátide”. Encaramado en lo alto un pájaro de mármol ha sido reducido a sus características básicas: cuerpo ovoide, cuello alargado, pico abierto y una pluma a modo de cola. El nombre “Maiastra” remite a una criatura mágica de cuento de hadas rumano. Es la primera vez que presenta al pájaro, tema recurrente luego en su obra. La superficie pulida y redondeada del pájaro contrasta con los ángulos de los dos bloques de caliza de la base y con la talla esquemática. Este contraste encarnaba el diálogo perpetuo entre la dimensión espiritual y la realidad cotidiana. Con respecto a la base, Brancusi creía que era esencial en toda escultura. Experimentó con variedad de formas y materiales para luego ir seleccionando las bases. Incorporó la documentación fotográfica del trabajo, consideraba que éste no se agotaba con el producto presentado sino que era todo el proceso el que debía considerarse. De ahí que con la ayuda de Man Ray montó en su taller un laboratorio fotográfico que le facilitó esa tarea de documentación. 

Maiastra, 1912. Latón s/base de piedra caliza, 73 x 20 x 20 cm. Museo Solomon Guggenheim, Nueva York

Brancusi realizó cerca de treinta esculturas con la temática de aves, y siete versiones de “Maiastra”. Este nombre (en rumano maestro o jefe) refiere a un pájaro mágico presente en los cuentos populares rumanos, que se muestra benéfico y con un plumaje deslumbrante. El escultor manifestó siempre inclinaciones místicas, herederas de las supersticiones arraigadas en el medio rural rumano. El plumaje deslumbrante lo representa a través del brillo del bronce. El canto parece salir del monumental pecho hinchado, que se acompaña de un cuello arqueado y un pico abierto. El pájaro parece posarse suavemente sobre la base.


La hechicera, 1916-1924. Nogal s/base de piedra caliza. 113,7 x 49,5 x 64,8 cm. Museo Solomon Guggenheim, Nueva York.

En madera Brancusi hizo tallados más expresionistas. Mientras que con la piedra o el metal representa las figuras arquetípicas (pájaros en vuelo, cabezas ovoides), las obras en madera son personajes específicos o entidades espirituales. En sus tallas en madera confluyen la influencia del arte primitivo, las tallas de Gauguin y el arte tradicional rumano, caracterizado por la talla de postes para puertas y pilares ornamentales. El título La hechicera alude a la bruja voladora de los cuentos campesinos rumanos, pero es de destacar que Brancusi nunca aclaró las fuentes visuales de sus diseños, ya que prefirió cultivar el misterio.


Constantin Brancusi hacia 1930, fotografía de Man Ray

Reactivación del blog! Bienvenidos a las novedades

 Después de más de seis años y medio de inactividad en el blog, hemos vuelto a él para seguir generando entradas con información, novedades, comentarios, recursos, etc., en relación a la Historia del Arte. Espero nos acompañen en esta nueva etapa, un saludo a todos!

Mónica Salandrú

jueves, 4 de septiembre de 2014

PROPUESTA DE TRABAJOS A PRESENTAR POR LOS ESTUDIANTES DE LOS 6TOS. DE MATEMÁTICA Y DISEÑO DEL IAVA

Título del trabajo: Una mirada sobre algunos espacios públicos montevideanos

Opción A) Las plazas (Matríz, Independencia, Zabala, Cagancha)
Opción B) Los parques (Prado, Rodó, Capurro, Batlle)
Opción C) La Rambla (Ramírez, Pocitos, Carrasco, Sur)

Se trata de una pesquisa informativa (datos históricos, arquitectónicos y urbanísticos) y fotográfica (confrontando fotos históricas y fotos actuales tomadas por ustedes)
La presentación del trabajo consistirá en un texto con información y elaboración de un hilo argumental (incluir bibliografía y webgrafía) y en un video realizado a partir de imágenes acompañadas de textos o narraciones breves, y música.
Plazo máximo: lunes 29 de setiembre
Los trabajos se exhibirán en el marco de las actividades a realizar en el IAVA en la jornada del día del patrimonio a celebrarse el próximo  sábado 4 de octubre.

BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA

Álvarez Lenzi, Ricardo, Arana, Mariano y Bocchiardo, Livia “El Montevideo de la expansión (1868-1915)
Baracchini, Hugo y Altezor, Carlos “Historia urbanística de la ciudad de Montevideo. Desde sus orígenes coloniales a nuestros días”.
Barrán, J. P. y Nahum, B. “El Uruguay del 900”, Ed. Banda Oriental, 1979
Carmona, Liliana “Ciudad Vieja de Montevideo (1829-1991). Transformaciones y propuestas urbanas”
Carmona, Liliana y Gómez, Ma. Julia “Montevideo, proceso planificador y crecimiento”
Castellanos, Alfredo “Historia del desarrollo edilicio y urbanístico de Montevideo (1829-1914)”
Castellanos, Alfredo “Montevideo del siglo XIX” (están on line, ver más abajo)
da Cunha, Nelly (2003) Montevideo “ciudad de turismo”, desde las primeras décadas del s. XX, en http://www.audhe.org.uy/Jornadas_Internacionales_Hist_Econ/III_Jornadas/Simposios_III/22/Ponencia%20da%20Cunha.pdf
da Cunha, Nelly (2010) Montevideo, ciudad balnearia (1900-1950). El municipio y el fomento del turismo. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República. Montevideo
Guía arquitectónica y urbanística de la ciudad de Montevideo (ídem)
SCHELOTTO, Salvador (2000) Montevideo 1829-1890: una urbanidad se gesta entre la civilización y la barbarie. La ciudad y la cultura urbana en el siglo XIX. En Achugar, Hugo y otra (coordinadores), Uruguay: imaginarios culturales. Desde las huellas indígenas a la modernidad. Ediciones Trilce. Montevideo
Tomeo, Daniela “Las ciudades. Arte, arquitectura y diseño en los siglos XIX y XX”
Torres Corral, Alicia “La mirada horizontal. El paisaje costero de Montevideo”

SITIOS WEB SUGERIDOS



miércoles, 3 de septiembre de 2014

PROPUESTA DE TRABAJOS A PRESENTAR POR LOS ESTUDIANTES DE LOS 6TOS. DE ARTE Y EXPRESIÓN DEL IAVA

1)      El desnudo femenino en la pintura del siglo XIX
-          ¿En qué marcos aceptado y desde cuales rechazado? (ámbitos, temáticas, aspectos formales o estéticos, etc.)
-          Selección de ejemplos
-          Elaboración de un video con imágenes e información (mínima) y de un texto de fundamentación de la idea que se pretende ilustrar con los ejemplos seleccionados, con la debida información sobre cada uno de ellos.

2)      La imagen de la mujer que aparece en la pintura de los impresionistas Edgar Degas, Berthe Morisot y Auguste Renoir
-          ¿En qué ámbitos aparece representada? ¿Cómo se la representa y qué permite entrever esa forma de representación?
-          Selección de ejemplos
-          Elaboración de un video con imágenes e información (mínima) y de un texto de fundamentación de la idea que se pretende ilustrar con los ejemplos seleccionados, con la debida información sobre cada uno de ellos.

3)      El desnudo en Cézanne, Matisse,  Picasso y Modigliani
-          Selección de ejemplos
-          Contextualización de cada uno de ellos en lo que refiere a su propuesta estética y a su particular mirada del desnudo
-          Elaboración de un video con imágenes e información (mínima) y de un texto de fundamentación de la idea que se pretende ilustrar con los ejemplos seleccionados, con la debida información sobre cada uno de ellos.

4)      Tema libre a elección del estudiante donde necesariamente deberá presentarse un trabajo donde el énfasis sea el cuerpo y/o el género. Puede ser un artista plástico (A vía de ejemplo mencionamos Frida Kahlo, Louise Bourgeois, Lucien Freud, etc.) o un fotógrafo (como por ejemplo Maplethorpe). Y debe incluir también la Elaboración de un video con imágenes e información (mínima) y de un texto de fundamentación de la idea que se pretende ilustrar con los ejemplos seleccionados, con la debida información sobre cada uno de ellos.

EN TODOS ADEMÁS DEL VIDEO SE DEBERÁ PRESENTAR UN TEXTO CON LAS INDICACIONES YA EXPLICITADAS Y EN EL QUE SE DEBE CITAR TODA LA BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA UTILIZADA.

PLAZO MÁXIMO DE PRESENTACIÓN: LUNES 29 DE SETIEMBRE

Algunos sitios web sugeridos para empezar a aproximarse a los temas:





























BIBLIOGRAFÍA

- Eco, Umberto “Historia de la belleza”
- Berger, John “Modos de ver”
- Clark, Kenneth “El desnudo. Un estudio de la forma ideal”
- Kettenmann, Andrea “Frida Kahlo. Dolor y pasión”
- Nead, Linda “El desnudo femenino. Arte, obscenidad y sexualidad”

DEBEN CONSULTARSE TRABAJOS MONOGRÁFICOS SOBRE LOS ARTISTAS SELECCIONADOS. SE RECOMIENDA “GRANDES MAESTROS DE LA PINTURA” Editorial Sol 90 Barcelona


domingo, 8 de junio de 2014

Pablo Bruera: Sombras

En la sala “Carlos Federico Sáez” del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (Rincón esq. Juan Carlos Gómez) se está desarrollando una muestra de obras de Pablo Bruera: “Sombras”, consistente en un conjunto de esculturas, grabados y fotografías. La misma puede visitarse de lunes a viernes de 9 a 18 hrs. y se extenderá hasta fines de junio.
Pablo Bruera es un artista plástico uruguayo nacido en Montevideo en 1972 y que en la actualidad reside en Barcelona. “Sombras” propone precisamente el juego de la escultura con su sombra, de ahí que una de las premisas de la exposición, dirigida al visitante, es: “PUEDE TOCAR”, ya que a partir de la acción del espectador, la obra ofrece diversos estímulos visuales, involucrándolo con el objeto. Es así que su propuesta se adscribe a la tradición de esculturas móviles e interactivas.





Extraigo a continuación,  del texto curaturial de María Yuguero una descripción de las esculturas, que, desde mi mirada, son la parte sustantiva y atrapante de la muestra: “Sin duda el comportamiento del volumen en el espacio es la sustancia con que Bruera define prioridades desdobladas en lo táctil y lo visual, dando paso al escultor o al gráfico, otrora actividades indisociables según parámetros de los que la historia del arte es testimonio. La obra tridimensional incluye a la luz como parte indeclinable de su ser extendido, trátese de figuración o de abstracción, puesto que su incidencia determinará énfasis, oquedades, turgencias, brillos, opacidades, moldeando drástica o suavemente toda forma, factor que el artista valora a partir de la concepción de sus piezas en función de su intencionalidad. Su serie de esculturas en planchas de acero torneado no sólo juegan con la luz generando sombras como su opuesto indeclinable, integradas al cuerpo de la materia en continuidad sobre el soporte o proyectadas sobre una superficie vertical, apéndice de la obra madre con un comportamiento independiente y una genética de familiaridad estilizada.” Y luego, refiriéndose a las fotografías y los grabados, el texto de Yuguero afirma: “Como visiones congeladas de las mismas cintas veleidosas, sus fotografías son instantáneas de los volúmenes, su representación gráfica bidimensional, en tanto los grabados se presentan con autonomía formal y significante propia”.
Además de para acompañar esta muestra, Bruera está presente por estos días en Montevideo ya que resultó premiado en la Tercer Edición del Concurso de Esculturas del World Trade Center (Premio Adquisición Galería Latina, Obra Fruta Espacial), así que estaremos atentos a su instalación para visitarla.
Página web del artista: http://www.pablobruera.com/ 


Y por último, para ver una obra de mayor formato que las presentadas en la sala Sáez, les dejo los siguientes videos en que podrán disfrutar, en el primero al artista explicándonos algunos de sus postulados estéticos y mostrándonos una obra de gran formato prevista para un espacio público, y en el segundo la obra ubicada en Rambla Catalunya (Barcelona) y a los transeúntes interactuando con la escultura.



sábado, 7 de junio de 2014

Rembrandt: La ronda nocturna

ANÁLISIS DE OBRA 


Tipo de obra: Pintura
Título: Ronda de noche. Cuando se completó el cuadro, no tenía título, más allá de una descripción, de la que se desprende que se trata de “La compañía del capitán Frans Banning Cocq y el teniente Wilhem van Ruytenburch”. El nombre actual fue puesto a fines del siglo XVIII. Para entonces los pigmentos de la capa de barniz se habían oscurecido tanto que había cierta confusión sobre lo que la escena representaba realmente. Este hecho, sumado a que en esa época ya no había rondas de día pero aún se mantenían las nocturnas, explica el título asignado. Luego de su restauración, en 1947, se entendió que la escena tenía ambientación diurna.
Autor: Rembrandt Harmenszoon van Rijn (1606-1669)
Fecha: 1642
Localización: Rijksmuseum, Amsterdam
Estilo: Barroco holandés. Se trata de un retrato corporativo, típico de la tradición pictórica holandesa.
Forma: Pintura sobre lienzo
Medidas: 3,59 x 4,38 metros (originalmente mayor)
Método: Obra realizada al óleo mediante pincel
Descripción general: El cuadro describe el momento en que la compañía de arcabuceros del capitán Frans Banning Cocq está a punto de iniciar la ronda. La representación captura el instante en que Banning Cocq le dice a su teniente que de la orden de marchar. Detrás, la compañía se pone en acción. El sargento gira la cabeza, el portador del estandarte levanta la insignia, el tambor empieza a tocar, un perro ladra, y el chico que está a la izquierda empieza a correr. El espectador tiene la sensación de que ha llegado en el momento justo para presenciar ese tumulto. Todo en el cuadro es movimiento. Hay un grupo central que está saliendo y hay otro detrás que lo sigue. Todos realizan algo, configurando un grupo lleno de vida. Rembrandt creó la ilusión de que el capitán y el teniente están saliendo del marco, ambos tienen la parte posterior del pie levantada, y la mano de Banning Cocq así como la lanza de van Ruytenburch, se proyectan hacia delante. La composición es muy compleja, con algunas líneas que nos llevan a los personajes principales, y muchas diagonales que pautan un movimiento generalizado. Pero el corazón de la composición está dado por el trabajo que el artista realiza con la luz y el color. La luz es relampagueante, destella y se oculta alternativamente en distintas partes del lienzo, lo que otorga el carácter dinámico y espontáneo a la escena. También se la utiliza para generar la perspectiva ya que, con ella, se indican planos. De un perfecto realismo en el primer plano, las formas se van diluyendo y tornándose vagas en segundos y terceros planos. El color complementa este efecto relampagueante de la luz, destacando el rojo de la banda del capitán y el amarillo del traje del teniente, centelleando en otras gamas rojizas, anaranjadas y marrones que destacan del fondo generalizadamente oscuro de la obra. La escena ocurre de día, en un portal en penumbra, alumbrado parcialmente. El uso arbitrario de la luz es clarísimo en el caso de la niña que aparece en un segundo plano, desplazándose con un gallo atado a la cintura, irradiando una luz dorada desde dentro y transformándose en un punto focal. 


Detalles del capitán y el teniente, centro del cuadro, y del arcabucero de rojo y la niña, quienes constituyen dos figuras claves de la composición, por su contraste, en color y luz, con el resto de las figuras.

Análisis sociológico, estilístico y simbólico: La compañía de arcabuceros representada era una milicia de carácter civil cuyo trabajo consistía en defender la ciudad de cualquier ataque, y mantener la ley y el orden en las calles. Pero para la época del cuadro, este trabajo era mayormente ceremonial, se vestían y desfilaban en sus atuendos de milicia sólo en días festivos, y solían reunirse para celebrar banquetes. Existía una tradición por parte de las compañías, de encargar retratos de grupo para colgar en las paredes de sus lugares de reunión (en este caso el Cuartel de la Guardia Cívica de Ámsterdam). En este tipo de cuadros se representaba a los milicianos alineados. Como cada uno de los representados pagaba su retrato de manera individual, el artista debía integrarlos a todos de manera visible, por lo cual el resultado era muy formal, estático y poco natural. Rembrandt realiza con este encargo, una composición que se aleja totalmente de la tradición. Reinterpreta el retrato de una forma revolucionaria, como si fuera un gran cuadro histórico, o un tema bíblico o de la mitología clásica, al cargarlo de drama y trascendencia y al darle unas dimensiones bastante mayores que lo habitual en este tipo de obras. Introdujo muchos más integrantes que aquellos a los que tenía que retratar, simplemente para que fueran una multitud y que después esa multitud tomara vida propia, que la gente actuara y no simplemente posara. Muchos de los hombres que aparecen en la Ronda de Noche eran prósperos mercaderes y pagaron a Rembrandt unos 100 florines por aparecer en el cuadro[1]. Es probable que Frans Banning Cocq y Wilhem van Ruytenbuch pagaran más por sus posiciones prominentes. Pero al transformar el retrato en “acontecimiento” y a los personajes en “actores”, no todos quedaron satisfechos. Rembrandt no había respetado jerarquías y no había dado a todos los milicianos el mismo grado de ostentación, ya que priorizó las razones plásticas. A esto se sumó la cantidad de personajes adicionales, entre ellos la enigmática niña, con una presencia casi sobrenatural. Muchos críticos la han interpretado como un recurso dinamizador con el que Rembrandt buscó sorprender. El gallo que cuelga de su cintura ha sido relacionado con las garras, símbolo de la compañía de arcabuceros, su emblema.
Los milicianos que encargaron la obra, diseminados en la vorágine espacial, compositiva, lumínica y gestual, se funden con personajes inidentificables y con personajes anónimos, son simples piezas de esa maquinaria pictórica que Rembrandt organiza alrededor del protagonismo del capitán y el teniente.
“La Ronda fue, sobre todo, la autoafirmación de un artista consciente de que su medio de expresión no necesitaba sujetarse a ninguna regla establecida y se sentía capaz de transgredir las codificaciones icónicas de una sociedad mucho más rígida en sus hábitos de lo que en principio pudiera parecer”.[2]
En 1715 el cuadro fue trasladado del gran salón del Cuartel de la Guardia Cívica a una estancia del actual Palacio Real. Por razones de espacio fue recortado de sus cuatro lados, pero conocemos su forma original a través de dos copias del siglo XVII (un óleo y una acuarela) que reflejan el lienzo en su totalidad.


[1] En total Rembrandt debió recibir unos 1600 florines por el trabajo, cifra importante si tenemos en cuenta que en esa época el salario promedio de un trabajador calificado rondaba los 500 florines al año.
[2] Brihuega, Jaime (2005) Rembrandt. Arlanza Ediciones. Madrid

La vida privada de las obras maestras: La ronda de noche

Flashmob La ronda de noche

jueves, 29 de mayo de 2014

TRABAJO EXTERNO 2

ESTUDIANTES DE 6TOS. DE MATEMÁTICA Y DISEÑO  DEL IAVA

1)      Visita el edificio de la Junta Departamental de Montevideo, ubicado en la esquina de las calles 25 de Mayo y Juan Carlos  Gómez:
a.       Toma fotografías de diferentes aspectos de su estructura. Si es posible, visítalo y fotografía alguna parte de su interior. Si esto no es posible, manéjate con fotografías del exterior.
b.    Busca información sobre el edificio (vivienda de Francisco Gómez): fecha, arquitecto, estilo, historia, etc. ¿Por qué se lo designa como “neogótico”? (Recomiendo consultar  el libro "Casa de Francisco Gómez" de DI GENIO DE CARLOMAGNO, Ana María y DUARTE DE BOGAJIAN, Elis)
c.     Realiza un trabajo con las fotografías señalizando aspectos de la construcción relacionados con la arquitectura gótica.
  
2)      Selecciona otros ejemplos de la arquitectura montevideana (tres al menos) en los que reconozcas elementos góticos, presentando imágenes, señalando ubicación y otros datos identificatorios del edificio y fundamentando por qué los elegistes.

 FECHA DE ENTREGA MÁXIMA: MIÉRCOLES 11 DE JUNIO
FORMA DE ENTREGA: PREFERENTEMENTE EN FORMATO ELECTRÓNICO Y VIA MAIL
NO OLVIDAR AGREGAR BIBLIOGRAFÍA Y PÁGS. WEB UTILIZADAS
INDIVIDUALIZAR CLARAMENTE NOMBRE Y APELLIDO Y GRUPO AL QUE PERTENECE